PARA MI HERMANA QUE SIGUE MIRANDOME CON OJOS DE TERCIOPELO

Dónde sea que estés
no ocultes tu sonrisa
y que tu rebeldía de niña
agite las nubes de cada día
que duermas el sueño
que duermen los grandes
los sabios
los nobles
los puros
y que tus sueños
florezcan en nuestras vidas
para que las lágrimas
de nuestros tristes ojos
renueven la magia eterna
de tus bellos ojos de terciopelo.

Dónde sea que estés
estarás en mí.

Cuando realmente descubra quien soy, les cuento. Por ahora les dejo pistas en formas de señales, palabras como puentes, ideas sin dueño.